
Zacatlán. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó la clausura total temporal de una presa de jales operada por la empresa Minas de Zacatlán, ubicada en el Ejido Eloxochitlán, tras detectar condiciones de riesgo que podrían provocar deslaves o derrumbes hacia terrenos colindantes.
La medida se tomó luego de una visita de inspección realizada el 20 de agosto, en la que personal federal revisó la presa, las lagunas de decantación, la planta de lavado y las áreas circundantes. Los inspectores constataron que las pendientes del terreno generan escurrimientos naturales en temporada de lluvias y que ya se han registrado arrastres de material —principalmente feldespato— hacia las partes bajas del predio.
Durante la inspección también se observaron bordos de entre 3 y 5 metros de altura, construidos con el mismo material, destinados a contener agua de lluvia y escurrimientos. Ante estos hallazgos, la Profepa impuso medidas de urgente aplicación para que la empresa realice obras y adecuaciones técnicas que eviten deslaves o derrumbes.
La dependencia federal precisó que la compañía deberá informar previamente las acciones que pretende implementar, las cuales serán evaluadas y supervisadas por la autoridad. La clausura se originó tras una denuncia presentada por el ejido de Eloxochitlán, en la que se señalaban posibles afectaciones ambientales derivadas de un derrame de material residual ocurrido en octubre pasado.